SOMOS LO QUE QUEREMOS SER?
23 April 2018

“… esto me hace pensar en el pobre dragón de la leyenda. Siempre es el malo y siempre acaba muriendo. Es grande y malhumorado, vive solo en una cueva, ruge y saca fuego entre las muelas, incluso se le otorgaba el hecho de comerse a las personas del pueblo para calmar su rabia. Puede ser, que como hijo de dragón que era, tenía que ser feroz y poderoso como todos los dragones de su familia, y tenía que demostrar su fortaleza, aterrorizando a todo el mundo. Así le respetarían, así seria un personaje importante, así la gente hablaría de él. Porque los dragones, des de siempre, han sido así.

Pero puede que este dragón no quiera ser tal y como esta leyenda explica. Puede que no entienda el porqué le tienen que hacer daño, si él no quiere hacer daño a nadie. Puede que lo único que le pase es que se sienta solo, que no tenga amigos ni amigas, se sienta triste y abatido, sin nadie con quien compartir sus problemas y preocupaciones. El también tiene miedo a esas noches de oscuridad durmiendo solo en una cueva fría y húmeda. La bocanada de fuego que, de vez en cuando, sale de su boca es lo único que le mantiene caliente, pero el brillo que se produce, aterroriza a la población. No ha de ser fácil ser el malo, porque todo el mundo espera que lo sea. Además, ¡no tendría que ser tan malo cuando de su sangre aparece una preciosa rosa roja!

Me lo puedo imaginar de pequeño cuando la angustia y la inquietud se apoderaban de en él, al ver, desde su cueva, a su gran padre, fuerte y poderoso, aterrorizando a los habitantes de las villas de alrededor. Seguro que también le encantaba cuando la valiente princesa se disfrazaba con la brillante y luciente armadura, y jugaba a ser un caballero para proteger del mal al mundo entero; o cuando veía a un niñito poco hábil con la espada, llamado Jordi, como se escabullía de peleas y discusiones y prefería adentrarse en el bosque para pasear y disfrutar de la naturaleza.

Pero ahora cada uno de ellos tiene que representar su papel, y así, el valiente y guerrero Jordi luchará contra el malvado y malcarado dragón para salvar a la frágil y vulnerable princesa. Como cada año tienen que protagonizar la leyenda de nuevo y hacer eso que todo el mundo espera que hagan…”.

Los cuentos, las leyendas, las historias, la vida en general está plagada de estereotipos y de roles que definen, sin darnos cuenta,  nuestra conducta y la de los demás. Los estereotipos de género, sociales y culturales, de forma muy sutil y casi inapreciable, definen como nos comportamos o como tendríamos que interactuar con nuestro entorno.

Atributos como la fragilidad y la fortaleza, la emotividad,  la vulnerabilidad o el impulso, el grado de implicación y participación en la sociedad o, incluso, la forma en que nos desenvolvemos en nuestra vida dependiendo, en parte, por los mensajes imperceptibles que vamos recibiendo y que, poco a poco, configura nuestra forma de ser.

Propuestas co-educativas, que fomentan actitudes de igualdad, respetuosas y tolerantes con la diversidad, que potencien y acepten la individualidad más que el estereotipo, ayudará a nuestros infantes a vivir en una sociedad más justa para todas y todos.